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“El Reflejo de Juana” rescata en Cáceres la memoria del primer teatro de variedades de la ciudad

  • Foto del escritor: Bernalina Producciones
    Bernalina Producciones
  • hace 3 días
  • 2 Min. de lectura

A mediados del siglo XIX, una joven vasca llamada Juana Elguezabal llegó a Cáceres con apenas 14 años. Lo que comenzó como un traslado forzado para cuidar a sus tíos acabaría convirtiéndose, décadas después, en una de las historias culturales más singulares y olvidadas de la ciudad.



Instalada en la casa familiar de la calle Nidos, Juana heredó el inmueble tras la muerte de sus parientes y tomó una decisión poco común para la época: no casarse y apostar por la cultura. En 1886 impulsó la creación del primer teatro de variedades de Cáceres, conocido como El Variedades, ubicado en la parte trasera de su vivienda con entrada por la actual calle Margallo.


Durante más de dos décadas, aquel espacio se convirtió en un punto de encuentro para la vida cultural local. Por su escenario pasaron compañías y artistas llegados desde Madrid, consolidando una programación diversa que logró conectar con el público cacereño. El teatro, inicialmente construido en madera, fue reconstruido en piedra tras un incendio en 1887, reforzando su presencia en la ciudad.


Sin embargo, a comienzos del siglo XX, acusaciones infundadas de inmoralidad marcaron su declive. Juana decidió cerrar el teatro, y el espacio fue transformado posteriormente en escuelas y obras pías. Su propia casa se convertiría en la primera oficina de Correos de Cáceres. A su muerte en 1912, con 70 años, repartió su patrimonio en obras benéficas y pensiones vitalicias, dejando una huella silenciosa pero profunda. Hoy, sus restos descansan en el cementerio de la Montaña, donde cada año alguien anónimo continúa depositando flores.


Más de un siglo después, esta historia vuelve a cobrar vida gracias al proyecto El Reflejo de Juana, una iniciativa impulsada por el coordinador Pedro González Miguel, actual propietario de la casa de la calle Nidos 5.


El proyecto reúne a un equipo multidisciplinar formado por artistas, investigadores y creadores como Vizent Artist, Diego Nevado, Santi Senso, Fermín Solís o Victoria Otero, entre otros perfiles vinculados a la creación contemporánea.


La iniciativa tiene como eje central la realización de un mural en el interior de la vivienda, firmado por Vizent Artist y el proyecto narrativo Mihistoriacontigo, que reinterpretará la figura de Juana y su legado cultural. A ello se sumará una publicación que recogerá el proceso creativo, estudios históricos sobre el teatro, así como aportaciones en forma de poesía, ilustración, música y performance.


El proyecto culminará en junio de 2026 con un evento de presentación en la propia casa de Juana, acompañado de una exposición fotográfica que documentará todo el desarrollo artístico. Más allá de esta primera fase, El Reflejo de Juana nace con vocación de continuidad, abierto a nuevas colaboraciones y propuestas que sigan poniendo en valor una figura clave, aunque poco reconocida, en la historia cultural de Cáceres.

 
 
 

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