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WOMAD Cáceres desafía a la lluvia y clausura una edición marcada por la resistencia del público

  • Foto del escritor: Bernalina Producciones
    Bernalina Producciones
  • 11 may
  • 2 Min. de lectura

La 33ª edición del WOMAD Cáceres volvió a demostrar anoche que sigue más vivo que nunca. Ni la lluvia constante ni los intensos aguaceros lograron detener una jornada que convirtió el casco histórico de Cáceres en un auténtico ejercicio de resistencia colectiva, música y celebración compartida.



“Gracias por estar aquí esta noche más que nunca”, gritaba pasada la madrugada Laura Lacueva, una de las integrantes de Balkan Paradise Orchestra, ante cientos de asistentes que resistieron bajo paraguas, chubasqueros y soportales hasta el último concierto del festival.


A pesar de las persistentes lluvias y la amenaza constante de tormenta eléctrica, WOMAD consiguió mantener toda su programación prevista gracias a una rápida capacidad de reacción y coordinación. Ningún concierto ni actividad fue suspendido, aunque sí hubo algunos cambios de ubicación y una pausa temporal por motivos de seguridad.


Durante la mañana, la organización trasladó los talleres infantiles del Museo Pedrilla a la sede de la ESAD Extremadura, mientras que las actividades literarias de Mundo de Palabras se refugiaron en el interior del Palacio de Carvajal.


La música comenzó a sonar por la tarde en la Plaza Mayor con las actuaciones de Diego Andújar y Carolina La Chispa, que llenaron el escenario de flamenco y raíz extremeña entre lloviznas y claros ocasionales.

En paralelo, la Plaza de San Jorge acogió nuevas sesiones participativas con el taller de percusión corporal impartido por Ollie Tunmer y una introducción al amapiano —género sudafricano que fusiona house, jazz y kwaito— dirigida por Tebza Diphehlo.


El momento más delicado de la noche llegó poco antes de las diez, cuando la intensa lluvia obligó a detener temporalmente los conciertos mientras actuaba BIM. Tras cuarenta minutos de pausa, el festival retomó su actividad con el directo hipnótico de Islandman en San Jorge y la mezcla explosiva de jazz, afrobeat y electrónica de Steam Down en Plaza Mayor.

Ni siquiera el agua frenó el entusiasmo del público durante la actuación de Shanghai Restoration Project junto a Tebza Majaivane, cuyo repertorio fusionó electrónica, jazz y música tradicional china mientras los asistentes seguían coreografías bajo los paraguas.


La lluvia dio finalmente una tregua para el gran cierre de la noche: Balkan Paradise Orchestra transformó la Plaza Mayor en una auténtica fiesta colectiva con una actuación cargada de energía, metales y baile, incluso con una sorprendente reinterpretación de Rosalía que terminó de encender al público.

La despedida llegó de la mano de la presentadora Ana B. Carretero, que agradeció a los “supervivientes” su fidelidad antes de lanzar un “¡Nos vemos en WOMAD 2027!” que resonó entre aplausos y una plaza que se resistía a abandonar el festival.


WOMAD Cáceres encara hoy su última jornada con talleres infantiles, danza oriental impartida por Ney Mambú y el tradicional pasacalles que recorrerá el casco histórico desde las 17:00 horas, poniendo el broche final a una edición marcada por la convivencia, la diversidad cultural y la capacidad de resistir incluso bajo la lluvia.

 
 
 

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